¡Una parcela de 6.000 metros cuadrados en un entorno natural, con una casa de piedra tradicional, es una oportunidad excepcional para inversores! Este tipo de propiedad no solo ofrece un retiro idílico, sino que también tiene un gran potencial para generar rendimientos económicos, especialmente si se enfoca en proyectos turísticos, agroecológicos o de desarrollo sostenible.